El ejercicio físico diario es indispensable para el bienestar de cualquier persona, ya sea que esté postrada en cama o no.
Sin embargo, la forma en que podemos hacer ejercicio varía de una persona a otra, pero en este artículo Sensicare se centra en las personas con movilidad reducida que pasan gran parte de su tiempo en una cama articulada.
En general, estas personas deben hacer ejercicio para fortalecer y tonificar los músculos, mejorar la circulación sanguínea y las articulaciones, con el fin de prevenir la aparición de úlceras por presión en la piel.
Conozca los 10 ejercicios que puede hacer en su cama articulada
Lo ideal es realizar estos ejercicios dos veces al día, según las capacidades del paciente, por lo que siempre recomendamos consultar a un especialista para cada caso.
Comenzaremos por el orden inverso, es decir, de la cabeza a los pies, con ejercicios de baja intensidad:
Paso 1: Ejercicios de respiración
Los ejercicios respiratorios siempre son beneficiosos para el paciente. Si dispone de una cama articulada eléctrica, puede realizar el ejercicio sentado o con el tronco inclinado hacia arriba.
Este ejercicio es sencillo, solo tiene que inspirar y espirar lentamente 5 veces seguidas.
Paso 2: Movimiento de los brazos
Si el paciente tiene buena movilidad en los brazos, debe estirarlos hacia arriba con el codo estirado, uno a la vez. El número de repeticiones quedará a criterio del paciente y del cuidador, pero si se establecen metas cuantificables, siempre será una ventaja para la motivación y la superación del paciente.
Paso 3: Movimiento de los brazos con el codo doblado
Esta técnica es sencilla y muy similar a la que hemos descrito en el punto anterior. La diferencia es que, en este caso, el paciente puede estar en una silla de ruedas u otra superficie con el codo apoyado y debe realizar movimientos hacia arriba y hacia abajo.
Paso 4: Ejercicio para las manos
Las dos opciones son las siguientes: puede abrir y cerrar las manos o abrir y separar los dedos. Todos estos pasos son importantes para la circulación sanguínea.
5º paso: Levantar las piernas estiradas
Pasando ahora a las piernas, es muy importante estirarlas bien y levantarlas una a una con la rodilla estirada.
Paso 6: Estirar y doblar las piernas
Este ejercicio es un complemento del anterior, ya que le ayudará a fortalecer los músculos y las articulaciones.
Si ve que el paciente realiza los ejercicios con facilidad, intente aplicar un poco más de fuerza opuesta al movimiento que está realizando el paciente para que el ejercicio sea más difícil.
7º paso: Separar las rodillas con las piernas flexionadas
Para terminar el movimiento de las piernas, debe doblar las rodillas y separarlas de la otra pierna. Estimamos que unas 5 repeticiones ya habrán ayudado bastante a la persona encamada.
Paso 8: Tobillos
Estos últimos se consideran más ejercicios de relajación, ya que es el cuidador quien marca la diferencia.
Debe mover los tobillos de un lado a otro y de arriba abajo de forma rotatoria.
9º paso: Masaje de la planta de los pies
A modo de compensación, pero que por otro lado ayuda a las articulaciones, el cuidador puede presionar de un extremo al otro del pie trazando líneas rectas para agilizar la circulación.
Paso 10: Dedos de los pies
Debe masajear cada dedo del pie del paciente de arriba abajo con movimientos circulares.
Espero que les haya gustado el artículo. ¿Han visto cómo con tan pocos gestos se puede marcar la diferencia?









