A Terapia Assistida por Animais no Bem-Estar dos Idosos

Terapia asistida con animales en el bienestar de las personas mayores

Los perros, gatos y otros animales ayudan a reducir el aislamiento, mejorar la memoria y reforzar el afecto en las personas mayores a través de la terapia asistida.

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El envejecimiento de la población ha llevado a las instituciones y a los profesionales de la salud a buscar soluciones innovadoras para responder a las necesidades de la población de edad avanzada. Uno de estos enfoques, que ha ganado cada vez más protagonismo en los últimos años, es la terapia asistida con animales. Se trata de una intervención con resultados probados en varios países, como Estados Unidos, Reino Unido y Países Bajos, y que también está empezando a ganar terreno en Portugal, especialmente en residencias, centros de día e instituciones de cuidados continuos.

La terapia asistida con animales no es solo una actividad recreativa con animales. Se trata de una práctica estructurada, con objetivos terapéuticos bien definidos, dirigida por profesionales cualificados, como psicólogos, terapeutas ocupacionales o fisioterapeutas, en colaboración con animales adiestrados, generalmente perros, pero también otros, como gatos, según el perfil y las necesidades de la persona. El animal actúa como mediador terapéutico, estableciendo vínculos afectivos con los usuarios y facilitando la comunicación, el movimiento, la memoria e incluso la expresión emocional.

En Portugal, la implementación de la terapia asistida con animales aún se encuentra en fase de crecimiento, pero los resultados ya muestran impactos muy positivos en la calidad de vida de las personas mayores. Como muestra la tesis de máster «Intervención asistida por animales con personas mayores», de Liliana Costa, presentada en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad de Oporto, la presencia de animales en contextos terapéuticos estimula simultáneamente las dimensiones física, cognitiva, emocional y social del ser humano, con un impacto especial en la calidad de vida de las personas mayores. Este tipo de intervención cobra aún más relevancia cuando pensamos en la realidad de muchas personas mayores, marcada por la soledad, las pérdidas afectivas, la fragilidad emocional y el deterioro funcional derivado de la institucionalización.

 

¿Qué es la terapia asistida con animales?

La terapia asistida con animales es una modalidad de intervención estructurada, en la que la interacción entre la persona y el animal se planifica en función de objetivos terapéuticos. El animal, generalmente un perro de temperamento dócil y comportamiento predecible, es seleccionado y entrenado para actuar de forma controlada y segura en entornos clínicos y sociales. La presencia del animal despierta emociones, facilita el contacto físico y genera motivación para participar en las sesiones de terapia con perros. Para muchas personas mayores, este contacto representa un vínculo emocional valioso y una oportunidad para revivir recuerdos afectivos de épocas en las que tenían mascotas.

Además de la terapia asistida con animales, se utilizan otras formas de intervención asistida con animales:

  • Educación asistida con animales: desarrollada en contextos educativos, centrada en la promoción de competencias cognitivas y emocionales;
  • Actividades asistidas por animales: tienen un carácter más lúdico, sin objetivos clínicos formales, pero con evidentes beneficios emocionales y sociales.

Aunque diferentes en su naturaleza, todas las terapias con animales tienen en común la capacidad de generar bienestar, estimular las interacciones y reducir el aislamiento social, tan común en las personas mayores institucionalizadas.

 

Beneficios físicos, cognitivos y emocionales de la terapia asistida con animales

Los beneficios de la terapia asistida con animales son amplios y están respaldados científicamente. A nivel físico, la simple presencia del animal puede reducir la presión arterial y la frecuencia cardíaca, ayudar a controlar el dolor y fomentar la movilidad, especialmente cuando las personas mayores pasean al perro o interactúan físicamente con él.

A nivel cognitivo, la terapia asistida con animales puede estimular la memoria, el lenguaje y la atención, especialmente en personas mayores con demencia o Alzheimer. Actividades como recordar el nombre del animal, relatar experiencias con animales en el pasado o dar indicaciones sencillas favorecen la reactivación de áreas cerebrales que a menudo están inactivas.

En términos emocionales, los resultados son aún más significativos. La presencia del perro despierta sentimientos de afecto, empatía, alegría y pertenencia, lo que promueve una mayor autoestima y un sentimiento de utilidad y vitalidad.

 

Enfermedades geriátricas más beneficiadas

Entre las afecciones clínicas que más se benefician de la terapia asistida con animales se encuentran:

  • Demencia y Alzheimer: por la estimulación sensorial y cognitiva;
  • Depresión: mediante la promoción de vínculos afectivos y rutinas positivas;
  • Apatía y aislamiento: sustituidos por curiosidad y participación activa;
  • Problemas motores y de equilibrio: estimulados por el movimiento durante las interacciones con el animal;
  • Recuperación de accidentes cerebrovasculares y cirugías: donde la motivación para la rehabilitación puede aumentar con la presencia del animal.

Estas mejoras no solo son observadas por los profesionales, sino que también son verbalizadas por los propios ancianos y sus familias después de las sesiones.

 

Integración institucional de la terapia asistida con animales e impacto colectivo

Las instituciones que integran la terapia asistida con animales en su plan de actividades registran mejoras en el ambiente institucional, en las relaciones entre los usuarios y en el rendimiento del equipo técnico. Los ancianos esperan con ansias las sesiones con los animales, lo que refuerza la creación de rutinas positivas y aumenta la participación en otras actividades.

Además, la terapia asistida con animales promueve un ambiente más distendido y humanizado, lo que ayuda a reducir los episodios de agitación, agresividad y ansiedad que se observan con frecuencia en contextos institucionales.

 

La terapia asistida con animales representa un enfoque innovador y eficaz para apoyar la salud y el bienestar de las personas mayores. Más que una técnica terapéutica, devuelve la dignidad, el afecto y el sentido a la vida de quienes a menudo se encuentran olvidados o aislados. Al facilitar la creación de vínculos emocionales, despertar recuerdos y promover sensaciones positivas, los «animales terapeutas» se convierten en verdaderos aliados de la salud emocional y social de las personas mayores.

Porque, al fin y al cabo, el cálido contacto de una pata amiga puede ser el eslabón perdido entre la persona mayor y su propia utilidad y vitalidad.

 

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