Como escolher a melhor cama articulada?

¿Cómo elegir la mejor cama articulada?

Conozca los tipos de camas articuladas y cómo elegir la más adecuada para proporcionar comodidad y facilitar los cuidados diarios. 

Una cama articulada es un tipo de cama diseñada específicamente para ofrecer soporte y comodidad a personas con movilidad reducida, así como a pacientes en recuperación o que pasan largos periodos de tiempo en cama. Estas camas son especialmente útiles para personas mayores y pacientes que necesitan cuidados especiales, ya que permiten ajustar diferentes partes de la cama para facilitar el descanso, la alimentación y la higiene personal.   

Tipos de camas articuladas 

Hay varios tipos de camas articuladas disponibles en el mercado, cada una adecuada a diferentes necesidades y presupuestos. La principal distinción es entre camas articuladas manuales y eléctricas. 

Camas articuladas manuales

Las camas articuladas manuales tienen un mecanismo de ajuste que se realiza manualmente, mediante una palanca o una manivela. Aunque su precio suele ser más asequible, requieren más esfuerzo para ajustar la posición, lo que supone una sobrecarga física para el cuidador. Es un tipo de cama más adecuado para usuarios que no necesitan ajustes tan frecuentes o que cuentan con más ayuda para estos cambios. 

Camas articuladas eléctricas

Las camas articuladas eléctricas facilitan el ajuste de la posición, ya que se pueden controlar mediante un sencillo mando. Dentro de este tipo de camas, encontramos las camas eléctricas sin elevación, que permiten ajustar la cabecera y la parte inferior, pero no la altura de la cama, y las camas eléctricas con elevación, que permiten cambiar la altura de la cama, lo que resulta muy útil para facilitar el traslado del usuario y la realización de cuidados personales. 

Camas articuladas hospitalarias

Las camas articuladas hospitalarias también se distinguen por algunas características adicionales, como la presencia de barandillas laterales y ruedas. Estas características ofrecen una mayor movilidad, siendo más útiles en entornos hospitalarios o residencias de ancianos, donde los pacientes deben ser trasladados regularmente entre diferentes salas. 

Cómo elegir una cama articulada 

La elección de la cama articulada ideal debe basarse en varias consideraciones, como el perfil del usuario, el espacio disponible y el uso previsto de la cama. Es importante empezar por evaluar las necesidades específicas de la persona que utilizará la cama: 

  • Movilidad: si el usuario de la cama tiene cierta movilidad, una cama con elevador (un soporte que ayuda a cambiar de posición) puede ser una buena opción para garantizar una mayor autonomía. Por el contrario, si la movilidad de la persona es muy limitada, una cama eléctrica con mando a distancia puede facilitar los ajustes necesarios.  
  • Edad y estado de salud: las personas mayores o con afecciones de salud que requieren largos periodos de descanso pueden beneficiarse de camas con funciones avanzadas, como las posiciones de Trendelenburg y anti-Trendelenburg. Esta función permite colocar la cama en una posición tipo sillón, lo que ayuda a mejorar la circulación y reducir la hinchazón. 
  • Peso: es fundamental elegir una cama adecuada al peso y la altura del usuario para garantizar la durabilidad y la seguridad. 

También es fundamental tener en cuenta el espacio donde se colocará la cama, midiendo el área disponible para garantizar que la cama encaja cómodamente en la habitación y que hay suficiente espacio para trasladar al paciente y para que los cuidadores se muevan. En el caso de una cama con ruedas, también es importante tener en cuenta la anchura de las puertas. Una cama con las dimensiones adecuadas facilita el acceso y la circulación del usuario y de los cuidadores. 

Por último, es necesario pensar en la frecuencia con la que se utilizará la cama. Para los usuarios que pasan la mayor parte del tiempo en la cama, se recomienda optar por una cama con más funciones, como la capacidad de elevación y múltiples posiciones de articulación. Si la cama se utiliza solo ocasionalmente, una cama manual puede ser suficiente. Además, se debe tener en cuenta la facilidad de limpieza y mantenimiento de la cama, prefiriendo modelos con materiales lavables y que permitan un fácil acceso a los mecanismos. 

Accesorios y funciones adicionales 

Es una buena idea conocer y comprobar los accesorios que pueden acompañar a la cama articulada. Las barandillas laterales son una forma eficaz de garantizar una mayor seguridad, especialmente en camas para personas mayores, ya que evitan caídas accidentales. El uso de una protección en las barandillas también puede ayudar a evitar lesiones. Además, la calidad de los motores de las camas eléctricas es importante: los motores rápidos, silenciosos y duraderos representan una mejor inversión y contribuyen a una experiencia de uso más positiva. 

Hable con Sensicare 

La elección de la cama articulada adecuada puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los usuarios, proporcionándoles un descanso cómodo y facilitando los cuidados diarios, y en algunos casos, incluso promoviendo la independencia. Además de la evaluación recomendada, es aconsejable consultar a un profesional sanitario o a un especialista en equipos de apoyo para que le ayude a seleccionar la cama más adecuada a sus necesidades. Si tiene alguna duda, póngase en contacto con Sensicare. 

 

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