Quais são os cuidados que devemos ter com os idosos no inverno

Cómo cuidar a las personas mayores en invierno

Descubra qué cuidados debemos tener con las personas mayores en invierno para garantizar su bienestar y prevenir problemas de salud. 

¿Cómo elegir la mejor cama articulada? Leiendo Cómo cuidar a las personas mayores en invierno 8 minutos Siguiente Té para reforzar la inmunidad en invierno

Todos sentimos frío de vez en cuando, especialmente en invierno, pero no siempre se trata solo de ponerse más ropa de abrigo o cubrirse con otra manta. El frío puede ser una amenaza grave y causar problemas de salud, y esta amenaza es aún más significativa para la población de edad avanzada. 

Las personas mayores pierden calor corporal muy rápidamente, y los cambios que se producen en nuestro cuerpo con el envejecimiento pueden dificultar la percepción de la sensación de frío, lo que puede provocar situaciones de hipotermia. ¿Qué cuidados debemos tener con las personas mayores en invierno para protegerlas del frío? 

 

Precauciones para mantener a las personas mayores seguras y protegidas en invierno 

 

¡Atención a los termómetros! 

 

Salir a la calle durante los días más fríos, expuestos a la escarcha o la nieve sin la protección suficiente, o tener la temperatura de la casa demasiado baja, puede provocar episodios de hipotermia. Este término se refiere a la situación en la que la temperatura corporal alcanza niveles muy bajos. Para las personas mayores, una temperatura corporal inferior a 35 grados puede provocar complicaciones graves, como ataques cardíacos, daños en el hígado y los riñones, entre otros. 

Es fundamental prestar atención al termómetro y asegurarse de que las personas mayores a nuestro cuidado estén debidamente abrigadas y protegidas de las bajas temperaturas. 

 

Mantener la casa caliente 

 

El primer paso para proteger a las personas mayores del frío es asegurarse de que no pasen la mayor parte del tiempo en un espacio frío. El uso de calefactores u otros equipos de climatización, así como de chimeneas o estufas, es una excelente ayuda. Sin embargo, es muy importante apagar cualquier aparato electrónico o de gas y extinguir las chimeneas o estufas antes de acostarse. De este modo, además de evitar cortocircuitos y posibles incendios, también se previenen las intoxicaciones por monóxido de carbono. 

La temperatura constante dentro de la casa debe ser, como mínimo, de 20 grados, por lo que es importante cerrar bien las puertas e intentar minimizar las corrientes de aire frío que pueden surgir debido a las rendijas de las ventanas. Cierre las persianas y las cortinas de las ventanas, y cierre la puerta de todas las habitaciones que no se estén utilizando. Puede utilizar sacos de arena o toallas enrolladas junto al umbral de las puertas para evitar la entrada de aire frío. 

Como hemos mencionado, la hipotermia puede aparecer sin que la persona note la sensación térmica, solo síntomas como mareos, somnolencia o confusión mental. Este es un problema especialmente relevante para las personas mayores que viven solas. Si es posible, organícese con los vecinos, otros familiares y la comunidad más cercana para asegurarse regularmente de que todo está bien. El Programa Apoio 65, de la GNR, también identifica a personas mayores aisladas y les ofrece apoyo. 

 

Qué ponerse y qué comer 

 

La ropa debe ser adecuada para la época del año, es decir, debe ser abrigada, incluso cuando la persona mayor está en casa. También se recomienda el uso de mantas, calcetines y zapatillas de invierno. Además, estos cuidados no deben descuidarse durante el sueño: es muy importante utilizar pantalones y camisones largos, calcetines de materiales cálidos, como la lana, y añadir más mantas o sábanas más cálidas en la cama. 

La alimentación también es crucial: mantener un peso saludable contribuye a una temperatura corporal estable, ya que la grasa ayuda a mantener el cuerpo caliente. Es igualmente importante beber mucha agua y evitar las bebidas alcohólicas, que pueden contribuir a la deshidratación y a la disminución de la temperatura corporal. Este principio debe mantenerse durante todo el año, aunque su importancia se redobla en invierno. 

 

Evitar salir de casa 

 

Salir de casa durante el invierno presenta riesgos, aunque el aislamiento excesivo de las personas mayores tampoco es deseable. Las personas mayores deben elegir cuidadosamente las horas y los días con menos viento y temperaturas más suaves para salir a la calle. Deben protegerse con gorro, guantes, bufanda, abrigo y botas calientes, ¡y permanecer fuera solo el tiempo necesario! 

 

He aquí algunos consejos para proteger a las personas mayores cuando salen a la calle: 

 

  • Llevar varias capas de ropa (como ropa térmica, incluyendo medias, dos o tres jerséis y pantalones, y un abrigo) es la mejor manera de mantenerse caliente. Se pueden quitar algunas capas cuando se está en ambientes más cálidos.

  • Proteger la cabeza y el cuello con gorros y bufandas es esencial para mantener la temperatura corporal.

  • En caso de nieve o lluvia, se debe usar un abrigo impermeable. 

  • Si la ropa se moja, cámbiela lo antes posible por prendas limpias y secas. 


Factores de riesgo 

 

Algunas enfermedades pueden impedir que el cuerpo mantenga una temperatura estable. Las personas mayores con trastornos tiroideos, diabetes, enfermedad de Parkinson y artritis son especialmente vulnerables. Los problemas de memoria y las demencias son también factores de riesgo, ya que pueden llevar a la persona a salir a la calle sin la ropa adecuada. Ciertos medicamentos, así como un estilo de vida más sedentario, también pueden alterar la temperatura corporal. Un médico puede analizar el historial médico del paciente y ayudar a tomar las medidas preventivas necesarias. 

 

Señales de alerta 

 

A veces puede ser difícil identificar cuándo una persona está sufriendo hipotermia, por lo que es importante estar atento y reconocer algunas señales. Además de asegurarse de que la casa esté lo suficientemente caliente y que la persona mayor esté vestida de acuerdo con las exigencias de la estación más fría del año, esté atento a los síntomas. ¿Nota que el habla es más lenta, incluso arrastrada? ¿O que la persona tiene dificultades para mantener el equilibrio? La propia persona mayor debe estar informada de estos síntomas para poder reconocerlos y pedir ayuda a tiempo. Sin embargo, dado que la hipotermia puede causar confusión mental, es esencial mantener una red de apoyo con amigos, familiares o vecinos que puedan estar atentos. 

 

Por regla general, los primeros síntomas de la hipotermia son: 

  • Manos y pies fríos;

  • Cara hinchada; 

  • Palidez general; 

  • Temblores; 

  • Habla arrastrada o más lenta de lo normal; 

  • Somnolencia; 

  • Sensación de ira o confusión. 

 

Los signos avanzados incluyen: 

  • Movimientos lentos, dificultades para caminar y tambaleos; 

  • Brazos y piernas rígidos y fríos; 

  • Latidos cardíacos lentos; 

  • Respiración lenta; 

  • Desmayo o pérdida del conocimiento. 

 

Si identifica estos síntomas en usted o en alguien cercano, llame inmediatamente al 112. Mientras espera la llegada del INEM, puede tomar las siguientes medidas: 

 

  • Con cuidado, traslade a la persona afectada a un lugar más cálido, envolviéndola en una manta caliente, toallas o abrigos (incluso la proximidad de una persona con una temperatura corporal más alta puede ser útil); 

  • Prepare una bebida caliente, evitando el alcohol y la cafeína. 

  • No frote los brazos ni las manos de la persona afectada, no le bañe y no utilice mantas o toallas eléctricas. 

 

En los centros de urgencias, los profesionales sanitarios pueden utilizar un aparato específico para medir las temperaturas corporales bajas. El calentamiento puede realizarse de dentro hacia fuera, con la administración de líquidos mediante un procedimiento intravenoso. La recuperación depende del tiempo que el paciente haya estado expuesto al frío y de su estado general de salud. 

 

Conclusión 

El frío es una amenaza especialmente grave para la población de edad avanzada, sobre todo en un país como Portugal, que tiene una de las tasas de mortalidad más altas durante el invierno de la Unión Europea, debido a la falta de aislamiento térmico y calefacción adecuada en las viviendas. Es fundamental que tanto los cuidadores como las propias personas mayores sean conscientes de los riesgos asociados a las bajas temperaturas y de las medidas que se pueden tomar para mitigar esos peligros. 

Seguir algunos consejos prácticos sobre ropa adecuada, alimentación, calefacción en los hogares y control del estado de salud puede marcar la diferencia en la prevención y el tratamiento de la hipotermia. ¡Es responsabilidad de todos cuidar de las personas mayores, asegurándonos de que se sientan protegidas y valoradas! 

 

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