Cláudio Gomes, investigador del Instituto de Biosistemas y Ciencias Integrativas, dirigió un equipo internacional que descubrió que, después de todo, una de las proteínas que normalmente se asocian con la enfermedad de Alzheimer puede actuar como protector de las neuronas. Las conclusiones de la investigación se publicaron en la revista científica Science Advances.
Aunque su progresión es más o menos lenta, el Alzheimer siempre provoca una degeneración irreversible de las áreas cerebrales que afecta. Todavía no existe cura para la enfermedad ni forma de prevenirla, por lo que encontrar una forma de retrasar su avance sería actualmente el escenario ideal. Este fue el objetivo del equipo dirigido por el profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa.
En el artículo, los autores indican que «los resultados sugieren que el uso de la proteína S100B como diana molecular puede traducirse en el desarrollo de nuevos enfoques para aliviar la neurodegeneración en la enfermedad de Alzheimer».
En una entrevista con Observador, Cláudio Gomes afirma que aún no se trata de una forma definitiva de retrasar la enfermedad y que «se necesita mucha investigación fundamental para comprender la biología y los procesos moleculares y bioquímicos relacionados con la enfermedad».

La proteína en cuestión, la S100B, forma parte de un grupo de moléculas de alarma —las alarminas— que aumentan en caso de producirse daños en los tejidos y las células nerviosas. Esto desencadena procesos inflamatorios y es por eso que sus niveles aumentan en el cerebro de los pacientes con Alzheimer. Aparece asociada a las placas seniles acumuladas en el exterior de las células neuronales, pero los mecanismos de esta relación aún no se han desvelado por completo.
La pérdida de memoria y de capacidad para realizar determinadas tareas se justifica por la existencia de placas seniles, que dificultan o impiden la comunicación entre las células y provocan la muerte de los neurones. Estas placas se forman a partir de la acumulación de una forma tóxica de la proteína beta-amiloide en el exterior de las células neuronales.
«En un futuro próximo, el equipo quiere averiguar si otras proteínas de la familia S100 pueden desempeñar un papel en la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas», añade el reportaje de Observador.
Fuente: Observador
https://observador.pt/2018/06/29/ha-uma-proteina-do-cerebro-que-pode-proteger-contra-a-doenca-de-alzheimer/











